Frederick Pohl

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 Bibliografía:

Pórtico.
Tras el incierto horizonte.

Los anales de los Heechees,
En las profundidades de una casi sólida esfera de energía, llamada el Kugelblitz, inmediatamente fuera del halo de la Vía Láctea, se hallaban los potenciales destructores del Universo.
Los humanos los llamaban el Enemigo. Los Heechees los llamaban los Asesinos. Ninguna criatura que los hubiera visto había vivido lo suficiente para contarlo. Pero las antiguas ruinas dispersas por toda la Galaxia, y los esparcidos restos de razas como los Perezosos y los Cerdos Vudú, mostraban pruebas del poder devastador del Enemigo ... y de su fría determinación de destruir toda vida inteligente.

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Encuentro.
Durante quinientos mil años, los Heechees han permanecido ocultos al Universo, dejando tras de sí apenas unos rastros de su civilización.
Pero ahora el hombre ha dado con esos rastros, al tiempo que ha reaparecido la amenaza de la que huyeron los Heechees.
Una vez más, Robinette Broadhead se ve obligado a realizar un peligroso viaje a través del espacio. Los Heechee están a la espera. Y esta vez, es el futuro de la humanidad lo que está en juego ...

Los exploradores de Pórtico.
Hace mucho tiempo, 500.000 años o así, unos nuevos vecinos se instalaron en las cercanías del sistema solar terrestre. Deseaban agradar a toda costa, en el caso de que lograran encontrar  a alguien a quien agradar. De modo que un día se dejaron caer por el tercer plante del sistema, al que actualmente conocemos como la Tierra, para ver si había alguien en casa.
No escogieron el momento más oportuno para hacer una visita. Bueno, en la Tierra había vida por doquier, de eso no cabe duda. El planeta rebosaba de vida. Lo que no encontraron en ninguna parte fue inteligencia. Aún no había hecho su aparición, sencillamente.

Mineros del Oort.
Marte es un mundo árido y hostil, pero es el único hogar para Decker DeWoe y otros muchos colonos marcianos. Un nuevo hogar que puede llegar a ser un mundo fecundo gracias a los cometas de la Nube de Oort, cuyos cuerpos helados contienen los gases necesarios para dar vida al Planeta Rojo. Decker quiere convertirse en uno de los mineros del Oort y deberá viajar a la Tierra con objeto de entrenarse para esta misión, pero también para enfrentarse a las presiones del shock cultural y a la posibilidad de que pueda perderse el futuro de todo un planeta a causa de las especulaciones financieras de los terrícolas.

El mundo al final del tiempo.
F. Pohl nos describe el discurrir paralelo de dos formas de vida inteligente en la galaxia: los seres humanos y una entidad de plasma que vive en el seno de las estrellas. La peripecia vital de los protagonistas, regida por la simple y pura supervivencia, se extiende a lo largo y ancho del universo y del tiempo. Viktor, el protagonista humano, acompañará involuntariamente a Wan-To, la entidad de energía que mora en las estrellas, en su deambular cronológico hasta el fin de los tiempos, y presenciará las muchas formas que el futuro reserva  a la sociedad humana.